domingo, 28 de agosto de 2011

NIÑOS Y BEBÉS CELÍACOS

Uno de cada 200 bebés nacidos es celíaco










La celiaquía es una de las enfermedades intestinales crónicas más comunes. Es la enfermedad que ocurre con más frecuencia en Europa. Según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) uno de cada 200 o 300 nacidos vivos en España puede padecer la enfermedad. Actualmente, hay diagnosticados 20.000 casos en todo el país. En Italia e Irlanda, la incidencia es casi la misma. Y algo menos, según recientes estudios, sucede en Estados Unidos.





¿Qué es la intolerancia al gluten?

La enfermedad celiaca es una dolencia digestiva, que daña el intestino delgado, debido a la sensibilidad, es decir, a la intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra en la harina de trigo, centeno, cebada, malta y avena. La enfermedad celiaca es una alteración autoinmune del intestino delgado desencadenada por algunos péptidos no digeribles del gluten, que ocurre en personas genéticamente predispuestas. El gluten es una masa viscoelástica, insoluble en agua, que forma parte de las proteínas de reserva de los cereales. La ingestión de alimentos con gluten produce una lesión progresiva en las vellosidades del intestino encargadas de absorber los nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales y vitaminas) de los alimentos y pasarlos al organismo. Con estas vellosidades dañadas, existe una consecuente mala absorción de los nutrientes, por tanto, el enfermo celiaco puede sufrir de malnutrición y padecer de otras enfermedades.





Prevención y grupos de riesgo

Actualmente, no es posible prevenir esta enfermedad. Se debe a su origen multifactorial y al desconocimiento de los factores ambientales y genéticos que, junto al gluten de la dieta y al perfil de susceptibilidad genética, inducen la respuesta anómala del sistema inmune intestinal. En cambio, si que están bien establecidos los grupos de riesgo para la enfermedad celiaca como los familiares de primer grado, los pacientes con diabetes tipo 1 o los afectados con síndrome de Down.






Niños y bebés celíacos

La enfermedad afecta notablemente a personas de raza blanca. Es más frecuente en las mujeres que en los hombres, y es hereditaria. Si un hermano gemelo tiene la enfermedad, el otro también la padecerá, y es muy probable que cuando se detecte un celiaco en una familia, sus parientes más cercanos también sufran la misma enfermedad. Es recomendable que los miembros de la familia de una persona celíaca sean examinados.





Alimentos libres de gluten

Aquellos por naturaleza no contienen gluten:

Leche y derivados: quesos, quesos de untar sin sabores, requesón, nata, yogures naturales, cuajada.

Todo tipo de carnes y vísceras frescas, congeladas y en conserva al natural.

Embutidos: cecina, jamón serrano y jamón cocido de calidad extra.


Pescados frescos y congelados sin rebozar, mariscos frescos y pescados y mariscos en conserva al natural o en aceite.

Huevos.

Verduras, hortalizas y tubérculos.

Frutas.

Arroz, maíz, tapioca, así como sus derivados.

Legumbres.

Azúcar y miel.

Aceites y mantequillas.

Café en grano o molido, infusiones y refrescos de naranja, limón y cola.


Vinos y bebidas espumosas.

Frutos secos crudos.

Sal, vinagre de vino, especias en rama, en grano y todas las naturales.









Alimentos que pueden contener gluten:

Aquellos que por naturaleza no contienen gluten, pero pueden llegar a incorporarlo por el proceso tecnológico o por contaminación cruzada.

Embutidos: choped, mortadela, chorizo, morcilla, salchichas, etc.

Patés.


Quesos fundidos, de untar de sabores, especiales para pizzas.

Conservas de carne, albóndigas, hamburguesas.

Conservas de pescado en salsa, con tomate frito.

Salsas, condimentos y colorantes alimentarios.

Sucedáneos de café, chocolate y cacao y otras bebidas de máquina.

Frutos secos tostados o fritos con harina y sal.

Caramelos y golosinas.

Algunos tipos de helados.

Sucedáneos de chocolate.


Alimentos que contienen gluten.

Productos elaborados a partir de los cereales prohibidos para los celíacos:

Pan, harina de trigo, cebada, centeno.

Bollos, pasteles y tartas.

Galletas, bizcochos y productos de repostería.

Pasta alimenticia: fideos, macarrones, tallarines…

Higos secos.

Bebidas destiladas o fermentadas a partir de cereales: cerveza, agua de cebada.

Productos manufacturados en los que entre en su composición cualquiera de las harinas ya citadas y en cualquiera de sus formas: almidones, féculas, sémolas, proteínas.


Obleas de la comunión.





Fuente:guiainfantil
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