miércoles, 24 de agosto de 2011

Desarrollo mes a mes del bebé dentro del útero

El comportamiento del feto dentro del vientre materno ha sido investigado durante años. Estudios demuestran que sus movimientos son reacciones frente a ciertos estímulos.

La presencia de una hormona en la sangre de la mujer corrobora esas primeras sospechas dadas por la ausencia del periodo menstrual. Sin embargo, a partir de la confirmación en laboratorio, se estima que han transcurrido mínimo entre siete y nueve días desde la fecundación. De aquí en adelante comienza el desarrollo sorprendente de una vida en el útero materno.













Además de la formación de las distintas estructuras anatómicas, el feto exhibe una serie de habilidades que pueden ser perceptibles a través del ultrasonido: expresiones de disgusto, dolor, movimientos respiratorios, brincos, hipos y estiramientos, entre algunos otros.





Cómo se mueve

“Los movimientos del feto están inversamente relacionados con la actividad de la gestante: en la medida en que esta permanezca activa, es posible que sienta menos a su bebé; pero si descansa, lo sentirá más: por eso, se mueve más de noche que de día”, afirma Marco Duque, ginecoobstetra y perinatólogo.


De igual forma, hay relación entre la actividad intrauterina y extrauterina del bebé. Quien es muy inquieto dentro del vientre materno también puede serlo fuera de él. Se cree que el desarrollo de la personalidad está relacionado con su movimiento.

Un estudio sobre temperamento, que resgistró los movimientos de 31 fetos, arrojó los siguientes hallazgos: bebés muy activos dentro del útero tendían a ser infantes más irritables. De otro lado, añade Duque, su hijo experimenta su propio estrés cuando la placenta no funciona adecuadamente, tiene restricción en su crecimiento o poco líquido amniótico. El estrés se refleja con disminución de los movimientos. “En algunos casos, esto tiene un efecto benéfico sobre el desarrollo pulmonar. Los niños más estresados pueden madurar más rápido su pulmón”, indica el especialista. Cabe recordar la importancia de que la gestante sienta los movimientos de su bebé. A partir de la semana 18, estos deben ser perceptibles al menos seis veces en un lapso de 12 horas. De lo contrario, es mejor consultar con el especialista adecuado.













Fuente:Abc
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